Pedir un préstamo puede ser una decisión clave para alcanzar metas personales o profesionales, pero también conlleva incertidumbres que debemos gestionar cuidadosamente.
Esta guía te ofrece herramientas y consejos para proteger tus finanzas ante imprevistos y tomar decisiones con información sólida.
El riesgo de crédito es la posibilidad de que el prestatario no cumpla con sus obligaciones de pago, lo que puede afectar tanto a particulares como a empresas.
En el actual entorno económico, marcado por situaciones de alta volatilidad económica, las subidas del Euribor y las recesiones potenciales elevan la probabilidad de impagos.
Antes de firmar cualquier contrato, es fundamental realizar un análisis de solvencia personal.
Revisa tus ingresos, gastos y deudas actuales, así como tu estabilidad laboral. Las entidades financieras se basan en scoring crediticio y análisis de historial para decidir si conceden el préstamo.
Además, debes determinar cuidadosamente el importe necesario y el plazo adecuado para tu situación, evitando comprometer más del 30%-40% de tus ingresos netos mensuales.
Llevar un control periódico de las fechas de vencimiento es esencial para mantener un historial impecable.
Crear un fondo de emergencia equivalente a 3-6 meses de gastos mensuales es una medida clave para afrontar imprevistos.
Evita el sobreendeudamiento: no comprometas más del 40% de tus ingresos. Utiliza simuladores financieros online para validar la viabilidad de la operación y aprende sobre coberturas de tipo de interés y seguros de protección que pueden brindarte mayor tranquilidad.
La entidad debe proporcionarte información precontractual clara y completa, conforme a la normativa del Banco de España y la Unión Europea.
Además, está obligada a evaluar tu solvencia siguiendo las Directrices EBA-GL-2020-06. En caso de impago tienes derecho a mediación y a procesos formales que regulan las consecuencias en registros de morosidad.
A continuación, un cuadro comparativo del coste estimado de un préstamo de 10.000 € a 5 años:
Este ejemplo ilustra cómo pequeñas diferencias en condiciones pueden suponer ahorros significativos a largo plazo.
Con esta guía, tendrás una visión integral de cómo minimizar el riesgo al pedir un préstamo, proteger tu salud financiera y tomar decisiones responsables que impulsen tu tranquilidad y bienestar a largo plazo.
Referencias